"Cuando el propósito es demasiado evidente en una supuesta obra de arte, el arte ya no está ahí, se convierte en un mecanismo o un anuncio. La belleza desaparece, las feas manos humanas se hacen demasiado visibles.
En esto el arte se acerca a la religión; y la naturaleza es un perfecto ejemplo de arte en la medida en que no hay ningún propósito visible en las olas que se suceden desde tiempos inmemoriales, una tras otra, en el océano pacífico, ni lo hay tampoco en el monte Fuji, cuvierto en nieves eternas, elevándose perfectamente puro contra el cielo."
Pureza, que palabra más fea, puré y luego za, ¿lo has pensado alguna vez?
ResponderEliminarHoy es un día de lamentaciones. El espadón de Loja se acerca, ya siento su presencia.