jueves, 11 de junio de 2009

MÁLAGA. ESTACIÓN DE AUTOBUSES.

Sabes que está ahí,
detrás de todos esos edificios;
la brisa te lo dice
y este cielo celeste, tan sereno.

Sabes que está ahí y ello te basta:
el ancho mar comienza a pocos pasos.



Fernando de Villena

1 comentario:

  1. Alejandra, ¿qué noches has ido guardando para tanta tristeza?, yo callo, pero sólo te veo amor, te miro y sólo veo nacimientos, tu luz, tu lucecita, ¿no es suficiente para alumbrarnos? Lo es, Alejandra. Pasa el tiempo, y cada día, son ceremonias distintas, y vamos comprendiendo, Alejandra. El viento ya me ha rozado, el viento me ha zarandeado con toda su furia, hemos bailado, he recaído y tú Alejandra, tu no conocías mi fortaleza, mi fortaleza, mi gran semilla, no has visto todo lo que el viento me ha ayudado, porque hay cosas que aun no ves, pero no, no vayas a preocuparte por eso, aprenderé a hablar como nadie y te las diré todas. Alejandra, con todo lo bonito que tú hablas, y te dejas por el suelo alguna cosa. Ya has visto la belleza, es tan oceánica, podemos hablarnos en la eternidad, amarnos cientos de veces y la belleza no se acaba. Ya lo has visto. Dime si no tiene ahora miles de flores, de agua oculta, Distinta. Dime, dime si no merecía la pena amarse. He aprendido tanto de tu luz, de esa luz que dices que es marchita…

    ResponderEliminar